Protección auditiva para niños
Porque su bienestar empieza hoy.
Protección auditiva segura para los más pequeños.
La salud auditiva es parte fundamental del desarrollo infantil.

¿Por qué necesitan protección auditiva?
Protección contra ruidos fuertes
La exposición a ruido excesivo puede causar daño auditivo acumulativo e incluso irreversible. En niños, el riesgo es especialmente relevante porque dependen de adultos para alejarse del ruido y porque muchas exposiciones ocurren en recreación (fiestas, conciertos, pirotecnia, etc.).
Previene sobreestimulación
En entornos con volumen alto, el cuerpo puede reaccionar con fatiga, irritabilidad o rechazo. Reducir la carga sonora ayuda a que estén más tranquilos y toleren mejor el entorno (sin aislarlos completamente).
Ideal para viajes
Aviones, transporte público y sitios concurridos pueden mantener un ruido constante. Con protección, muchos niños se sienten más cómodos para descansar o regularse durante trayectos.
Desarrollo auditivo en la infancia
Los bebés y niños desarrollan su audición rápidamente, lo que hace que sus oídos sean especialmente sensibles. La exposición a ruidos fuertes puede causar daños permanentes en su audición y afectar su desarrollo cognitivo y del lenguaje.
Pensados para niños mayores de 3 años, los protectores auditivos PLÜG-E incluyen la talla más pequeña para oídos infantiles y otras opciones de tamaño que se adaptan si su canal auditivo es un poco más grande, asegurando comodidad y tranquilidad para ellos… y para ti.
Protección diseñada para ellos
Colección del Principito
Diseñada especialmente para niños
- ✓ Incluye 4 tallas para todas las edades
- ✓ Material cómodo y seguro
- ✓ Fácil de colocar y quitar
- ✓ Colores divertidos para niños
Todas nuestras colecciones
Cualquier modelo les sirve
- ✓ Incluyen la talla más pequeña para niños (3+)
- ✓ Pueden elegir cualquier color o diseño
- ✓ Pueden elegir cualquier color o diseño
- ✓ Diferentes niveles de protección según la actividad
Protege lo que más amas
La protección auditiva no es un “lujo”: es prevención.
En eventos y entornos cotidianos, los niños pueden estar expuestos a niveles de ruido que no se perciben como peligrosos… pero que sí lo son.
La Academia Americana de Pediatría y entidades de salud pública recomiendan reducir exposición al ruido y, cuando no se puede evitar, usar protectores auditivos.
